Del puesto 23 al 46, México cayó en el ranking global de felicidad

Los mexicanos fueron menos felices en el 2020

Con la llegada de la pandemia, los mexicanos no son tan felices como en el 2019, de acuerdo con el ranking global de felicidad en el Word Happiness Report, pues el país cayó 23 posiciones. El estudio mundial es patrocinado por la Naciones Unidas y tiene como objetivo cuantificar la satisfacción individual, de acuerdo con encuestas de bienestar en 149 países integradas por el Producto Interno Bruto (PIB) y la percepción de corrupción en el país, niveles de solidaridad y libertad individual.

En la lista del año 2020, México pasó de la posición 23 a la 46, en medio de Mongolia con el puesto 45 y Argentina con el puesto 47. Otros países que también presentaron una caída drástica en su percepción de la felicidad son Filipinas, El Salvador y República Dominicana. La media obtenida para el año pasado de acuerdo con la calificación de los mexicanos es de 5.964 en una escala del 1 al 10, mientras que antes de la pandemia la puntuación era de 6.465.

El país con mayor nivel de bienestar en su población de la región de América Latina es Costa Rica, que se encuentra en la posición 16 de 149, seguido de Guatemala, Uruguay, Brasil, México, Panamá y Chile. Nueve de los diez países con el nivel más alto están en Europa: Finlandia es el país más feliz del mundo con una puntuación de 7.889, seguido por Islandia y Dinamarca.

Si bien es cierto que la pandemia ha alterado la forma en que las personas viven y la visión sobre la vida; según los autores, a diferencia de esta lista con otras anteriores, ha habido una frecuencia de emociones negativas significativamente superiores en un tercio de los países. También se ha presentado un incremento en problemas de salud mental y física, crisis laboral y una ola de incertidumbre económica.

Pese a todos estos resultados, se encuentra que las personas han demostrado mucha resiliencia en este último año, por lo que la satisfacción a largo plazo con la vida fue menos afectada y aunque la pandemia se ve como una amenaza común y exterior que perjudica a todos, ha generado un sentimiento de empatía y solidaridad.