El príncipe Harry y Meghan Markle anuncian serie para Netflix

El príncipe y la duquesa anunciaron este martes 6 de abril la serie documental Heart of Invictus, que será el primer proyecto para Netflix de su compañía audiovidual, Archewell Productions.

El documental Heart of Invictus pretende seguir los pasos de un grupo de soldados de las fuerzas armadas que sufrieron accidentes o que padecen enfermedades y que ahora tratan de llegar a los Juegos Invictus, promovida por el príncipe Harry para militares con lesiones o alguna condición de discapacidad.

El productor ejecutivo será el mismo príncipe Harry y también aparecerá en pantalla en un rol que todavía está por determinar en este proyecto de Archewell Productions para Netflix.

La dirección estará a cargo de Orlando von Einsiedel y la productora Joanna Natasegara, que ganaron el Óscar al mejor cortometraje documental por The White Helmets en 2016.

De acuerdo con el príncipe, desde los primeros juegos en 2014, él sabía que cada competidor contribuía a formar parte de un mosaico de resiliencia, determinación y resolución. Por lo que esta serie aportaría a las comunidades de todo el mundo una ventana de historias conmovedoras e inspiradoras de estos participantes.

Ted Sarandos, jefe de contenidos de Netflix, aseguró que Archewell Productions está desarrollando un ambicioso catálogo que refleja los valores y las preocupaciones de Harry y Meghan. Refiere que desde que conoció a la pareja, le quedo claro que Juegos Invictus tiene un lugar muy especial y se considera feliz al ver que la primera serie para Netflix sea esta producción que mostrará estas historias al mundo.

Recordemos que el príncipe Harry y su esposa viven en California desde la primavera de 2020, desvinculados de la vida monárquica, y esta colaboración con Netflix no es lo único que han hecho, pues también han participado en la radio con el podcast Archewell Audio en Spotify.

Los duques de Sussex protagonizaron una gran polémica en marzo cuando en una entrevista en CBS con Oprah Winfrey, Meghan acusó a la Casa Real británica de racismo y al Palacio de Buckingham por perpetuar mentiras sobre la pareja e incluso confesó que tuvo pensamientos suicidas por la presión que sufrió.