¿Héroes o villanos?

Personajes antagónicos de la historia de México.

Fecha de registro: 2020-09-03 19:00:23

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Desde la Conquista, la Independencia, la Revolución, entre otras fechas importantes, México y su historia ha pasado por distintos conflictos que han marcado el rumbo de nuestro país. 

Una larga cadena de deshonra se extiende por la historia de México y, lamentablemente, no escasean las cometidas por héroes nacionales y caudillos, e incluso por los llamados padres de la patria.

Pero siempre habrá una gama de interpretaciones sobre los mismos hechos históricos y, ¿dónde está la verdad?

No hay una verdad absoluta en la Historia.

Las traiciones, conquistas,  robos y asesinatos son algunas de las acciones que llevan a estos personajes a entrar en esta pequeña controversia sobre ser un héroe o un villano. 

 

 

  • Hernán Cortés:

¿Héroe o villano? Esta es una de las preguntas más controversiales entre los historiadores, conocido por la invasión de Tenochtitlán, Hernán se dio a conocer tras vencer a Moctezuma como “El último Tlatoani”. 

Fue un militar español que encabezó la conquista de México. Se proclamó general y gobernador de la Nueva España, protagonizando así varias batallas contra las culturas asentadas en nuestro país.

A pesar de todo lo que hizo, la controversia es que la conquista supuso también la llegada de enfermedades que devastaron la población indígena, de tal forma que a finales del siglo XVI el 90 % de esta  había desaparecido.

Algunos otros lo conocen como  uno de los españoles que más influencia ha tenido en el devenir del mundo moderno. Su victoria sobre el imperio azteca cambió la historia completamente.

 

 

  • Moctezuma Xocoyotzin:

El tlatoani mexica es cuestionado hoy en día por el comportamiento que tuvo frente a los españoles. Algunas personas afirman que este siempre se mostró con miedo, permitiendo así la estancia del descendiente de Dios, Cortés, en el palacio de AXAYÁCATL. Y no solo eso, sino que hasta regaló varios objetos a los conquistadores y permitió ser bautizado. 

Pese a que existen numerosas calles, una estación del metro y hasta una empresa de cerveza con su nombre, su sucesor, Cuauhtémoc, es el más valorado en la historia de México. En la mitología europea, Moctezuma ha quedado como un gran líder, porque a los españoles les interesaba decir “hemos conquistado un gran imperio, de un gran rey, con gran poder y nos ha cedido este imperio”, sin embargo en México fue una figura que no se resaltó ni durante la Independencia ni durante la época colonial, porque Cuauhtémoc fue el último emperador azteca que opuso resistencia.

 

 

  • Agustín de Iturbide:

Agustín Cosme Damián de Iturbide y Arámburu, el nombre completo del personaje, nació en 1783 en la actual capital del estado de Michoacán, Morelia, que para ese entonces se llamaba Valladolid. Negándose a participar en el movimiento creado por el cura Hidalgo, se le consideró como un traidor a la patria. En mayo de 1822, fue proclamado emperador. Dos meses después fue derrocado, huyendo al viejo continente. En su ausencia fue declarado traidor y a su regreso, fue capturado y después fusilado. Ese aspecto de traidor siempre lo ha acompañado por creer que fue un hombre que sólo buscó la independencia para ser emperador. Pero en realidad Iturbide estaba a favor de acabar con el dominio de la Corona española, simplemente no estaba de acuerdo con la forma como Hidalgo y José María Morelos y Pavón, el otro líder insurgente, realizaban la guerra.

Por estas controversias es que el escritor Pedro Fernández insiste en que “el país que hoy es México no hubiera sido posible sin el papel de este polémico personaje”.

 

 

  • Antonio López de Santa Anna:

Antonio López de Santa Anna es uno de los más famosos, y de los más despreciados, personajes de nuestra historia. ha sido calificado como traidor, conspirador y tirano, y no pocas veces se le han atribuido todas las desgracias que nos han acontecido desde la Independencia. Su figura es una de las más polémicas de la historia, al haber vendido parte del territorio Mexicano a Estados Unidos. Perdió Texas, estado que decidió unirse a la Unión Americana. Pero también ha sido un personaje completamente malinterpretado, ya que su historia va de un criollo provincial de clase media al oficial de alto rango, del hábil negociador al terrateniente trabajador y líder político. Esta es sin duda alguna, la historia de quien buscó su beneficio personal, al tiempo que ayudó al desarrollo de un país que atravesaba severas crisis y una nación mexicana que estaba siendo oprimida por las grandes potencias que se la disputaba. 

 

 

  • Maximiliano de Habsburgo:

A ojos de la sociedad, es visto como uno de los malos, pues su intento por realizar una monarquía en un país supuestamente liberal fue algo imperdonable.

Poco después de que acabara la independencia mexicana hubo un grupo de personas denominado Partido Conservador que consideraban a México como un país inadecuado para la democracia y es así como el personaje ideal para solucionar todo debía ser un europeo, en este caso fue Maximiliano de Habsburgo.

A pesar de ello, sus ideas se parecían más a las de un liberal, ya que en un principio él estaba de acuerdo con la Leyes de Reforma, que básicamente eran una limitación del poder que la Iglesia tenía sobre la nación. Por lo anterior, el Partido Conservador le retiró su apoyo. Provocando la tensión entre Benito Juárez (como presidente de México, secundado por el Partido Liberal) y Maximiliano, que derivó en la persecución y fusilamiento de Maximiliano, en Querétaro.

Pero ¿Cómo hubiera sido México si nuestro jefe de Estado fuera un emperador? pues tal parece que la democracia no ha sido la solución y México lo arrastra desde que se hizo un país independiente.

 

 

  • Porfirio Díaz:

El antiporfirismo dominó la historiografía mexicana durante casi tres generaciones de la posrevolución. Sin embargo, en la década de 1990 hubo fuertes indicadores de que la imagen de Díaz y la interpretación de su régimen habían sufrido una marcada transformación.

Si bien es cierto que Porfirio Díaz fue un hombre que estuvo aferrado al poder durante varios años, también es de gran importancia aclarar que le debemos la modernización de México a finales del siglo XIX. 

Las líneas ferrocarrileras, las líneas telefónicas, de telégrafo, las inversiones extranjeras en México, la extracción petrolera (que después nacionalizaría Cárdenas), el progreso económico, entre otras, son algunas de las muchas cosas remarcables que se generaron durante los 35 años de gobierno porfirista en México.

Pero a finales del siglo XIX, una crisis mundial perjudicó la economía del país ocasionando que varios grupos se levantaran en armas. Y así es como fue vencido en el año 1910, después de permanecer varias décadas en el poder.

 

 

  • Victoriano Huerta

Este jalisciense, nacido en Colotlán hacia 1850, fue un destacado militar porfirista, calculador y traicionero, que aniquilaba sin piedad a sus adversarios. Tras la renuncia de Porfirio Díaz, Madero, ya presidente, lo nombró jefe de las tropas federales para defender el Palacio Nacional de la asonada orquestada por los generales Manuel Mondragón y Bernardo Reyes, durante la Decena Trágica.

Lo controversial sobre este gran personaje de la historia es que tiempo después, Huerta se convirtió en presidente de México, y su primer acto fue mandar  ejecutar a Francisco I. Madero, y al vicepresidente José María Pino Suárez, y no solo eso, ordenó el asesinato de Gustavo A. Madero, hermano y asesor del presidente, quien había descubierto su plan de conspiración.

Huerta instaló una dictadura militar y disolvió el Congreso de la Unión; por todo esto, se considera que Victoriano Huerta fue el principal villano de la historia, traicionando a todos (incluso a su jefe), matando a personas inocentes y detonando conflictos armados por sus acciones sin escrúpulos y su ambición desmedida.

 

 

  • Concepción Acevedo de la Llata

“La Madre Conchita” nació en Querétaro en 1891. Fue acusada, sentenciada y condenada a 20 años de prisión por haber organizado, junto con José de León Toral, el asesinato de Alvaro Obregón. También se le señaló de conspirar en contra de Patriarca Pérez y Plutarco Elías Calles.

Según datos de EL UNIVERSAL en agosto de 1928, una de las juntas para planear el asesinato de Obregón se dio en el convento de Acevedo. Días más tarde, Toral (quien frecuentaba el convento de Conchita y quería ser santo como ella)  siguió a Obregón hasta el restaurante La Bombilla, en San Ángel, se acercó con el pretexto de haberlo dibujado y le disparó en la cara.

El presidente electo de la República fue asesinado por un católico y, detrás de todo, estuvo el cerebro criminal de una monja queretana.

 

Por: Maura Manero 

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