Mucho más que un adorno: Muñequita otomí, protectora de malos espíritus

Además de ser hermosas, estas artesanías cargan tu hogar con energía positiva

Fecha de registro: 2020-07-27 23:55:48

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La mulequita artesanal otomí originaria de Amealco de Bonfil ha tenido un gran auge turístico y comercial desde que fue declarada como Patrimonio Cultural del Estado de Querétaro en 2017. Es utilizada como imagen turística de la entidad, y es un usual obsequi de quienes vienen a visitar nuestro estado, a familaires y seres queridos. Y con razón, pues su fabricación artesanal, colorido atuendo y tradicional peinado la han hecho convertirse en todo un ícono de la cultura de la región. 

Sin embargo, la muñequita artesanal otomí es mucho más que eso, pues como muchas tradiciones que tienen sus raíces en la época de la colonia y -especialmente- en el mestizaje de las culturas europeas y nativas mesoamericanas, tienen una carga espiritual con mucho significado. 

De acuerdo a ‘México Desconocido’, la Muñequita Otomí surge como una respuesta que dieron las familias otomíes a los juguetes que los españoles traían para sus hijos: muñecas y muñecos que emulaban su forma de vestir, tonos de piel y atuendos. Sin embargo, para las familias de aquel entonces, víctimas de la colonización y la explotación, era virtualmete imposible comprar una de estas sofisticadas muñecas de porcelana, así que optaron por hacer su propia versión usando los materiales que tenían a la mano: trapo, algodón y otros. 

Sin embargo, no sólo se trató de un juguete o adorno que se le daba a las niñas y niños para entrenerles, sino que de acuerdo a la tradición de los otomíes, la muñequita brindaba protección a los niños de malos espíritos. Sí, de esos que -dicen- son tan abundantes en estas tierras. 

Y no sólo se dice que blindan a quienes las tienen de las energías negativas, sino que proveen energía positiva y renovada a sus dueños. 

Esta espiritualidad, sin lugar a dudas, la hace fiel embajadora de la cultura otomí, un pueblo profundamente espiritual, del que no es de extrañarse que haya dado un significado más allá del meramente práctico o estético a estas hermosas muñecas. Esta carga, tradición, está intacta, puesto que las personas que las fabrican usualmente ahn obtenido el conocimiento de sus madres y abuelas, y así sucesivamente, lo que ha hecho a las muñequitas de Amealco ser una de las tradiciones más ‘vivas’ con las que contamos.

Por supuesto, todo ello las hace ser un regalo aún mejor. 

¡Recuerda que si comprar una, mejor hacerlo directo a las productoras directamente! Y por supuesto, ¡no regatear!

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